Argentina, la tierra del vino inmigrante, del vino colono que se instala para bendecir los suelos y hacerlos propios construyendo identidad.
Que orgullo cada rincon de vid que crece en todo nuestro territorio, desde Jujuy a Chubut, desde Buenos Aires a Mendoza.
El esplendido desarrollo y crecimiento del vino Argentino en los últimos 30 años, el respeto y conciencia de la historia anterior, las ganas de evolucionar de los que formamos parte de este desafío, es el impulso vital que no para de elevarnos.
Aqui todo por vivenciar, por compartir, por construir, por aprender.
Un camino a recorrer juntos con mis queridos colegas, con mis admirados enólogos, winemakers, vignerones, bodegueros  y todas las almas que son parte de nuestra historia vitivinícola.