Quizas el pais vitivinicola con el que me vincule mas tardiamente, quizas porque es sin dudas en el viejo mundo que que acaba de reinventarse.
España es el Geiser del nuevo viejo mundo del vino europeo.
El auge de la garnacha como patrona rústica de sus vides menos reconocidas, es revolución, es revancha, es emoción.
No puedo mas que sentir y despertar ante la vibracion eléctrica de los productores que conocí y los vinos que he bebido allí recientemente.
Conocer mas en ese sentido es mi proximo desafío.